
Dibujos centrados y casados
El corte y el tensado requieren especial atención cuando hay rayas, cuadros o motivos que deben quedar centrados y continuar entre asiento, respaldo y brazos.
Tapicería tradicional
Restauración / Sillones de protocoloPrimero, el mueble en armazón. Después, cada capa en su sitio.
En estos trabajos no se trata de retirar la tela antigua y poner una nueva. En muchas piezas hacemos una restauración completa, respetando las técnicas con las que el mueble se construyó.
El proceso comienza dejando el mueble prácticamente en armazón: retiramos con cuidado el tejido, las pasamanerías, los rellenos y el antiguo guarnecido para valorar la estructura y los materiales interiores.
Después reconstruimos el asiento sobre cinchas de yute, montamos los muelles, los cosemos y los atamos con cordel, y sobre la arpillera modelamos el volumen a mano hasta recuperar la geometría original. Es un sistema artesanal que hoy realizan muy pocos talleres.

Así se construye un asiento tradicional. La forma de un mueble clásico no la da una espuma cortada: se va construyendo y modelando capa a capa.
Sobre las cinchas montamos los muelles y los cosemos a ellas, controlando su altura, su posición y su resistencia para formar correctamente el asiento.
Dos detalles que se ven a simple vista y que no admiten prisas.

El corte y el tensado requieren especial atención cuando hay rayas, cuadros o motivos que deben quedar centrados y continuar entre asiento, respaldo y brazos.

Las tachuelas se colocan una a una, con la misma separación, alineación y tensión. Forman parte de la fijación y de la terminación estética del mueble.
Casi siempre, cuando la estructura acompaña. Estas son las razones por las que muchos clientes deciden recuperar una pieza en lugar de sustituirla.
Muchos muebles clásicos tienen armazones de madera maciza mejor construidos que buena parte del mobiliario actual. Si la estructura está sana, rehacer el interior le da muchos años más de vida.
Proporciones, tallas y perfiles que hoy no se encuentran en tienda. El guarnecido tradicional permite recuperarlos tal y como fueron concebidos.
La butaca de la casa familiar, las sillas del comedor de siempre. Restaurarlas conserva el mueble y lo que representa.
Al dejar la pieza en armazón revisamos su estado y te decimos con franqueza si compensa restaurarla, retapizarla o plantear otra solución.
Una selección de piezas restauradas y tapizadas en el taller.
Envíanos unas fotos —de frente, de lado y del estado del tapizado— y te orientamos sobre la restauración que necesita.
Retapizar es sustituir el tejido. Restaurar supone desmontar el mueble hasta el armazón, revisar la estructura y rehacer el interior —cinchas, muelles, arpillera, rellenos y guarnecido— antes de colocar el tejido nuevo. En un mueble clásico es lo que le devuelve su forma y su firmeza originales.
Sí. En las piezas que lo requieren montamos los muelles sobre cinchas de yute tensadas una a una, los cosemos a las cinchas y los atamos entre sí con cordel siguiendo el sistema tradicional, controlando su altura, su posición y su resistencia.
Es la construcción del volumen del asiento, el respaldo o los brazos. El relleno se distribuye a mano, se sujeta con costuras y se trabajan los bordes para conseguir aristas, curvas y perfiles firmes. La forma del mueble no la da una espuma cortada: se construye y se modela durante el proceso.
Sí. En tejidos con rayas, cuadros o motivos cuidamos el corte y el tensado para que el dibujo quede centrado y continúe entre asiento, respaldo y brazos.
Al dejar el mueble en armazón valoramos el estado de la estructura. Si necesita refuerzos o reparaciones, te lo explicamos antes de continuar para que decidas con toda la información.
Depende de la pieza y del trabajo interior que necesite. Junto con el presupuesto te damos un plazo orientativo y te mantenemos al tanto de cada fase.